El combinado nacional de Brasil disipó de golpe las severas interrogantes futbolísticas que empañaron su debut mundialista y selló una contundente victoria por 3-0 frente a la selección de Haití, en un duelo correspondiente a la segunda jornada del Grupo C celebrado en el Estadio de Filadelfia. Tras el titubeante empate a un gol frente a Marruecos en el estreno de Carlo Ancelotti en el banquillo amazónico, la escuadra sudamericana requería una exhibición que apaciguara las críticas de los analistas de agencias internacionales.
El engranaje ofensivo verdeamarelo funcionó con una fluidez geométrica letal durante la primera mitad, aprovechando la laxitud y las concesiones del parado defensivo haitiano para finiquitar las acciones antes del descanso. Con este resultado, el pentacampeón del mundo se catapulta a la cima de su sector con cuatro unidades, superando a Marruecos por criterio de diferencia de goles y colocando un pie en los dieciseisavos de final del certamen global.
La gran figura de la velada en suelo estadounidense fue el delantero Matheus Cunha, quien asumió con creces la responsabilidad del área y se consagró como la solución al debate sobre el ariete titular de Brasil. Al minuto 22, Cunha inauguró el marcador tras una vistosa combinación colectiva, y apenas trece minutos más tarde, al 35, firmó su doblete personal con una exquisita definición de pierna zurda a la escuadra de la portería resguardada por Johny Placide.
Cuando el primer lapso agonizaba en el tiempo de compensación, una genialidad de Vinícius Júnior al 45+2 puso el 3-0 definitivo, traduciendo en el marcador la abrumadora superioridad técnica de la Canarinha. Sin embargo, no todo fue celebración para la delegación brasileña, ya que el extremo Raphinha se vio forzado a abandonar el terreno de juego por lesión al minuto 39, cediendo su lugar al juvenil Rayan.
La segunda mitad se transformó en un trámite estratégico donde Ancelotti priorizó la dosificación de sus piezas angulares, permitiendo el ingreso de revulsivos como Endrick y Gabriel Martinelli para mantener la intensidad sin arriesgar el control del esférico. Por su parte, la escuadra caribeña dirigida por su cuerpo técnico se convirtió en el primer equipo eliminado matemáticamente de la Copa del Mundo tras encadenar su segunda derrota consecutiva.
Brasil cerrará su participación en la fase de grupos el próximo miércoles 24 de junio cuando se mida ante Escocia en el Estadio de Miami, buscando amarrar formalmente el liderato de grupo de cara a las llaves de eliminación directa.






