Nuevo León registró durante el primer semestre de 2026 una reducción superior al 20 por ciento en las concentraciones de partículas PM10 y PM2.5, respecto al mismo periodo de 2025.
Datos de la Agencia de Calidad del Aire señalaron que el promedio acumulado de PM10 cayó 21 por ciento, al pasar de 53.56 a 42.22 microgramos por metro cúbico.
La disminución resultó todavía mayor en las partículas PM2.5: el promedio bajó de 21.21 a 16.26 microgramos por metro cúbico, lo que representó una reducción de 23 por ciento.
La Secretaría de Medio Ambiente atribuyó la mejoría a inspecciones ambientales, controles de emisiones, acciones contra fuentes contaminantes y coordinación con empresas, además de la participación de distintos sectores.
Raúl Lozano, titular de Medio Ambiente estatal, consideró que los resultados mostraron que Nuevo León avanzó “en la dirección correcta” y aseguró que continuarían las acciones para sostener la tendencia.
La propia dependencia reconoció, sin embargo, que los indicadores presentaron variaciones diarias y que en determinados momentos las concentraciones todavía pudieron ubicarse por encima de los criterios establecidos en la normatividad vigente.
Durante el primer trimestre la tendencia había sido incluso mayor: las PM10 disminuyeron 25 por ciento y las PM2.5, 29 por ciento, frente a los niveles registrados durante enero-marzo de 2025.
Con los resultados acumulados a junio, el Estado sostuvo que mantendría la vigilancia, regulación y reducción de emisiones para consolidar la mejoría en uno de los principales problemas ambientales del área metropolitana.







