Un grupo de 26 colaboradores y excolaboradores de Meta Platforms presentó una demanda colectiva formal ante un tribunal federal de Oakland, California, acusando a la multinacional tecnológica de haber utilizado sistemas de inteligencia artificial y algoritmos de monitoreo de productividad para seleccionar de forma desproporcionada a empleados con discapacidades, mujeres embarazadas o personal gozando de licencias médicas, de maternidad y de paternidad protegidas por la ley para ser incluidos en sus recientes recortes de personal. La querella legal expone que las herramientas automatizadas de evaluación castigaron de manera directa a quienes ejercieron su derecho a ausentarse legítimamente de sus puestos de trabajo.
De acuerdo con el documento de la demanda, la firma liderada por Mark Zuckerberg implementó un complejo entramado de sistemas analíticos que incluía el registro del uso de tokens de inteligencia artificial, la medición de pulsaciones de teclado, el historial de navegación en dispositivos corporativos y paneles de actividad de la herramienta interna Metamate. Al estructurarse el proceso de despido masivo iniciado en mayo de 2026 —el cual proyectaba recortar cerca de 8,000 plazas de trabajo—, la inteligencia artificial de Meta supuestamente generó puntuaciones de rendimiento y listas de desvinculación basadas en métricas de productividad continua. La parte acusadora señala que el sistema, por su propia naturaleza matemática, arrojó puntajes sumamente bajos para aquellos profesionales que se encontraban de baja autorizada, al no acumular datos de actividad durante sus semanas de ausencia legal.
La defensa legal de los demandantes —quienes han promovido el recurso de forma anónima para evitar represalias corporativas— sostiene que el gigante de las redes sociales violó de manera directa normativas federales de los Estados Unidos tales como la Ley de Licencias Médicas y Familiares, la Ley de Estadounidenses con Discapacidades y la Ley de Equidad para Trabajadoras Embarazadas. Los litigantes argumentaron que Meta omitió configurar un mecanismo neutral en sus sistemas de selección algorítmica o pausar los procesos computarizados para permitir que supervisores humanos realizaran una revisión caso por caso que tomara en cuenta las incapacidades aprobadas por los propios proveedores de salud de la empresa.
Por su parte, los representantes corporativos de Meta rechazaron categóricamente las imputaciones presentadas ante el órgano jurisdiccional de California. Un portavoz de la firma tecnológica aseveró que los señalamientos de la demanda carecen de sustento fáctico e institucional, aclarando que las decisiones de reestructuración interna, gestión de talento y desvinculaciones laborales son evaluadas y ejecutadas por personal humano calificado y de ningún modo por decisiones autónomas de inteligencias artificiales o algoritmos predictivos.
El proceso judicial en la corte californiana solicitará de manera inicial que se ordene una auditoría independiente a los algoritmos de evaluación de Meta, además de buscar una medida cautelar que congele de forma temporal los despidos programados para finales de julio de 2026, con el fin de proteger las coberturas médicas y los derechos de equidad de los empleados afectados. La resolución de esta disputa legal podría sentar un precedente histórico de alcance global respecto a la regulación, transparencia y límites éticos del uso de herramientas de inteligencia artificial en las prácticas de recursos humanos y despidos masivos en la era digital.






