Más de 20 millones de cigarrillos introducidos al país de manera ilegal fueron destruidos por la Tesorería estatal en coordinación con el Consejo Nacional de la Industria Tabacalera (Conainta) y la empresa British American Tobacco México.
En el Recinto Fiscal Topo Chico, Ulises Carlin, responsable de la dependencia, destacó la colaboración de las áreas administrativas, del Consejo y de Fuerza Civil, que apoyan los operativos para proteger el mercado nacional y a los consumidores.
“Estas acciones son un reconocimiento al área de comercio exterior y al sector especializado, porque detectarlos implica un proceso legal y alguien tiene que tomar un primer paso, ya sea una denuncia o el realizar algún tipo de vigilancia adicional”, expresó Carlín.
Los cigarros destruidos equivalen a más de un millón de cajetillas y representan un daño al fisco superior a los 77.8 millones de pesos, al no pagar los impuestos correspondientes, explicó Eduardo López, Director General de Comercio Exterior, que depende de la Subsecretaría.
“La mercancía evade tres impuestos: el IVA, el IEPS y el Impuesto General de Importación, para los casos de mercancías que vienen del extranjero”, explicó.
“El ejercicio de la ilegalidad trasciende los elementos fiscales y también se vuelve un problema de salud, se vuelve un problema de competencia desleal”.
Gastón Zambrano Margáin, presidente del Conainta, señaló que en el país unos 9 mil millones de cigarros se importan de manera ilegal y la evasión fiscal asciende a 22 mil millones de pesos.
“El 25 por ciento de los cigarros que se venden en México son ilegales, es decir, uno de cada cuatro cigarros”, afirmó, “y ante este escenario perdemos todos”.
“En estos cigarros hemos detectado heces fecales, madera, zacate, hemos detectado pelo, por ejemplo, que hace aún más daño el consumir este tipo de productos”.






