Fuerza Civil duplicó su número de efectivos durante la Administración del Gobernador Samuel García, al pasar de 3 mil 500 a 7 mil 700 elementos activos desplegados en Nuevo León.
El Secretario de Seguridad estatal, Gerardo Escamilla, atribuyó el crecimiento a una inversión récord en infraestructura, equipamiento y profesionalización de los policías, así como a una estrategia para ampliar la presencia de la corporación más allá de la zona metropolitana.
Como parte de este modelo, el Estado construyó más de 23 cuarteles en puntos estratégicos, desde Colombia, en Anáhuac, hasta Doctor Arroyo, para reforzar la vigilancia en los límites con Tamaulipas y establecer un perímetro de seguridad alrededor de Nuevo León.
Escamilla explicó que esta infraestructura permite fortalecer el llamado Operativo Muralla, diseñado para blindar las fronteras estatales, combatir a la delincuencia organizada y apoyar a las corporaciones municipales.
El funcionario destacó también la modernización del equipo de Fuerza Civil, que actualmente dispone de una división aérea integrada por 11 helicópteros, incluidos dos Black Hawk, además de unidades blindadas y grupos especializados para enfrentar a la delincuencia armada.
Según Escamilla, el crecimiento de la corporación, la construcción de cuarteles y el intercambio de información entre autoridades de los tres niveles de Gobierno han permitido fortalecer la capacidad de respuesta y la presencia policial en el territorio estatal.






