La eliminación de la selección nacional de México en la ronda de los octavos de final de la Copa del Mundo puso un cierre definitivo a su aventura en la justa norteamericana, pero los altos mandos del conjunto azteca no pierden tiempo y ya tienen estructurada la agenda inmediata de compromisos internacionales. La escuadra que comanda Javier Aguirre iniciará un proceso de reingeniería interna y evaluación de daños con el propósito de aprovechar las ventanas internacionales de la FIFA, diseñando un esquema de preparación exigente para encarar las futuras justas oficiales de la zona.
El retorno del combinado tricolor a los terrenos de juego se encuentra programado para el próximo 9 de septiembre, fecha en la que se medirán ante el representativo de Japón sobre el césped del Oakland Coliseum en el estado de California. Posteriormente, la comitiva mexicana se trasladará al imponente escenario del AT&T Stadium en Arlington, Texas, para sostener un choque de alta intensidad táctica frente a la selección de Colombia el 13 de octubre, garantizando con ello rivales de jerarquía futbolística en territorio estadounidense.
Ambos cotejos de carácter amistoso se encuadran en los periodos oficiales de restricción de clubes de la FIFA, lo que otorgará al cuerpo técnico encabezado por el “Vasco” Aguirre la oportunidad idónea para realizar visorías a elementos que militan en circuitos europeos y afianzar los nuevos pilares del representativo nacional. La dirección técnica pretende emplear este par de encuentros como el laboratorio idóneo para depurar los sistemas de juego y dar inicio formal a la renovación generacional que demanda el entorno local tras el balance del certamen veraniego.
De manera complementaria, los despachos operativos de la Federación Mexicana de Fútbol mantienen gestiones avanzadas para concretar un par de citas adicionales en el mes de noviembre, buscando con ello que la selección mantenga un ritmo competitivo óptimo antes del cierre del año natural. La intención institucional radica en afinar los detalles de funcionamiento del plantel con miras a encarar la fase definitiva de la Liga de Naciones de la Concacaf, justa que representará la primera prueba oficial del nuevo proceso.
El cuerpo técnico adelantó que las convocatorias para estos duelos otoñales priorizarán a los futbolistas jóvenes que demostraron condiciones y personalidad en los entrenamientos y partidos del torneo mundialista, con la intención de estructurar una base sólida para el mediano plazo. De esta forma, el balompié mexicano busca dar vuelta a la página de manera rápida, capitalizando los aprendizajes del torneo global para estructurar un proyecto deportivo que devuelva la solidez al equipo en el plano internacional.







