La FIFA le puso freno a la llamada “ajolotización” impulsada por la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, al ordenar que la botarga y figuras del ajolote promovido por la Administración capitalina sean retiradas de las inmediaciones del Estadio Azteca durante el Mundial 2026.
La polémica surgió luego de que el Gobierno de la CDMX colocara un ajolote gigante en los accesos del estadio, vestido con uniforme de la Selección Mexicana y convertido rápidamente en atractivo para aficionados y turistas tras la reapertura del inmueble.
Sin embargo, la FIFA aclaró que durante la Copa del Mundo únicamente podrán aparecer mascotas, símbolos y personajes oficialmente registrados para el torneo, por lo que el ajolote capitalino quedó fuera de las zonas controladas del estadio mundialista.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la FIFA tiene registradas más de 350 marcas vinculadas al Mundial 2026, incluyendo las mascotas oficiales del torneo, por lo que cualquier personaje ajeno podría representar conflictos de derechos y explotación comercial no autorizada.
La medida ocurre en medio de la estrategia de “ajolotización” impulsada por Brugada, que ha llenado de color morado, murales y figuras de ajolotes distintos puntos de la capital rumbo al Mundial, incluyendo estaciones del Tren Ligero, patrullas y mobiliario urbano.
Incluso la Presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de la estrategia visual de la Ciudad de México, asegurando que “le da alegría a la ciudad” y cambia la percepción del espacio público.







