El senador Gerardo Fernández Noroña sacudió el escenario político interno de Morena al manifestar de forma contundente que mantiene intacto su derecho a registrarse para un segundo periodo al frente de la Mesa Directiva del Senado de la República. El legislador reaccionó enérgicamente a las declaraciones previas del coordinador parlamentario, Ignacio Mier Velazco, quien sugirió públicamente que su continuidad estaba descartada al depender de estrictos consensos políticos internos. Ante esto, el polémico asambleísta calificó el intento de exclusión como un atropello a sus derechos fundamentales, asegurando que no existe impedimento estatutario que le prohíba buscar el respaldo mayoritario de su bancada y de los partidos aliados para el próximo año legislativo.
La controversia se encendió luego de que el coordinador de la bancada guinda anticipara en encuentros con la prensa que la nueva dirigencia de la Cámara alta debe ser el resultado de un consenso de 67 integrantes en la reunión plenaria programada para el mes de agosto. Si bien Mier deslizó la posibilidad de abrir el juego a otras figuras afines de la coalición —incluidos perfiles del Partido Verde Ecologista de México—, sus comentarios fueron interpretados por Fernández Noroña como una maniobra apresurada de descarte mediático operada a sus espaldas, situación que lo obligó a frenar el pleito interno pero a dejar en claro que su nombre sigue firme en la baraja de aspirantes.
La intención de reelección del actual presidente del Senado no solo ha generado fricciones en las filas de la llamada Cuarta Transformación, sino que ha levantado una férrea muralla de rechazo entre los partidos de la oposición. Bloques representados por legisladores como el panista Ricardo Anaya arremetieron contra la posibilidad de que el petista repita en el cargo, argumentando que su gestión al frente de la Mesa Directiva se caracterizó por la discordia y la falta de un arbitraje imparcial, cualidades indispensables para conducir las sesiones del pleno. A pesar de los señalamientos externos y el estira y afloja de su propia bancada, Fernández Noroña adelantó que medirá el respaldo real entre sus compañeros antes de tomar la determinación de formalizar su registro.







