La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) presentó una demanda formal ante una corte federal del estado de Florida en contra de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), acusando al organismo rector del balompié europeo de llevar a cabo una campaña sistemática de acoso, presiones indebidas y conductas anticorrenciales. La acción legal impulsada por la administración de Gianni Infantino sostiene que la cúpula europea ha intentado sabotear deliberadamente la expansión comercial y logística del nuevo Mundial de Clubes, así como las competencias globales organizadas por el ente rector mundial.
En el recurso judicial, la FIFA señala que dirigentes de la UEFA ejercieron coacción sobre clubes, ligas continentales y asociaciones nacionales para boicotear la participación en sus certámenes, amenazando con sanciones disciplinarias y la exclusión de la Champions League a las instituciones que respaldaran los proyectos globales del organismo con sede en Zúrich. La demanda argumenta que estas prácticas violan las leyes antimonopolio de Estados Unidos y atentan contra la libre competencia en el mercado del entretenimiento deportivo internacional.
La contienda judicial marca un hito inédito en el quiebre de las relaciones entre las dos instituciones más poderosas del fútbol mundial, trasladando a los tribunales estadounidenses la histórica disputa por el control del calendario y los ingresos comerciales. La UEFA, por su parte, rechazó categóricamente los señalamientos al calificar la demanda como una maniobra mediática para desviar la atención sobre los cuestionamientos de saturación de partidos planteados por futbolistas y ligas locales alrededor del mundo.







