En el marco de las negociaciones de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), las delegaciones de Japón y México alcanzaron un acuerdo bilateral para incrementar de forma coordinada las cuotas comerciales de pesca de atún rojo del Pacífico. La decisión, proyectada para entrar en vigor formal a partir de 2027, permitirá un ajuste al alza en los volúmenes de extracción autorizados para ambas flotas pesqueras, tras confirmarse señales de recuperación en las poblaciones marinas de esta especie de alto valor gastronómico e industrial.
El consenso entre ambas naciones se fundamenta en las evaluaciones científicas recientes que muestran una evolución favorable en la biomasa del atún rojo, cuya población se vio críticamente mermada por décadas de sobreexplotación. Los nuevos techos de captura representan una oportunidad de fortalecimiento económico para el sector pesquero mexicano y las cadenas de exportación hacia Asia, permitiendo aprovechar el recurso bajo una escala de mayor rentabilidad pero manteniendo márgenes operativos estrictos para evitar un impacto negativo en la especie.
Pese a la flexibilización de los límites a partir de 2027, los países firmantes reafirmaron su compromiso de sostener regulaciones vigentes y planes de ordenamiento para garantizar la sostenibilidad ambiental. Esto incluye esquemas de monitoreo en altamar, verificación de tallas mínimas e inspección en los puntos de desembarque, asegurando que el incremento en las cuotas no ponga en riesgo los esfuerzos globales de conservación aplicados en el Océano Pacífico.
El pacto multilateral demuestra la efectividad de las medidas de manejo técnico implementadas en años recientes por la CIAT y sienta un precedente de cooperación bilateral entre los dos mercados pesqueros. La medida busca equilibrar las demandas de la industria pesquera con los programas de preservación ecológica a largo plazo, consolidando un modelo de aprovechamiento sustentable para el atún rojo del Pacífico.







