El mediocampista mexicano Obed Vargas vive un panorama contradictorio en el balompié europeo al ser reconocido por la UEFA como el jugador a seguir del Atlético de Madrid para la próxima edición de la Champions League, al mismo tiempo que la directiva del conjunto colchonero trabaja activamente en concretar su salida del club. La paradoja en torno al juvenil nacional surge tras haber quedado excluido de las dos primeras convocatorias oficiales presentadas por el cuerpo técnico de Diego Simeone para el arranque de LaLiga.
El descarte del futbolista en el inicio del torneo local obedece a decisiones estrictamente tácticas y a la alta competencia en la zona de creación del equipo madrileño, situación que ha dejado sin minutos al mediocampista azteca en el arranque de la temporada. Pese a que el organismo rector del fútbol europeo resaltó sus cualidades técnicas y proyección internacional colocándolo como la figura emergente a seguir en el torneo continental, la dirección deportiva del Atlético prefiere gestionar una cesión o transferencia antes del cierre del mercado de pases.
Representantes del jugador y la cúpula del equipo colchonero evalúan diversas ofertas en ligas del viejo continente con el objetivo de garantizar que el mexicano sume rodaje sobre la cancha y mantenga su nivel competitivo. La intención del entorno del futbolista es asegurar la titularidad en un club que le permita mantener continuidad, de cara a los compromisos de la selección nacional y su consolidación en el fútbol de máxima exigencia.
El futuro de Vargas se definirá en las próximas horas previo al cierre de registros en Europa, mientras la afición mexicana permanece atenta al destino del juvenil que pasó de ser la promesa destacada por la UEFA a buscar acomodo fuera del Metropolitano. Las negociaciones continúan abiertas con escuadras interesadas en obtener la cesión del centrocampista para el resto de la campaña.







