Mientras México logró quedar fuera de la lista de países sancionados con un arancel recíproco del 10 por ciento por parte de Estados Unidos, la cerveza mexicana no corrió con la misma suerte.
El Gobierno estadounidense impuso un arancel del 25 por ciento a las importaciones de cerveza mexicana y a las latas de aluminio vacías que se utilizan para envasarla, afectando directamente al sector cervecero.
Esto significa que los consumidores en Estados Unidos tendrán que pagar hasta 25 por ciento más por cada lata, encareciendo marcas populares como Corona, Modelo y Tecate.
México es el mayor exportador de cerveza a Estados Unidos con 6 mil 300 millones de dólares en el último año.
Pese a que México había sido incluido inicialmente en la lista de países a los que se aplicaría un arancel general del 10 por ciento, logró ser excluido de esa medida tras negociaciones diplomáticas.
Sin embargo, nuestro País seguirá sujeto al arancel del 25 por ciento para productos fuera del T-MEC y que representan un 50.2 por ciento de las exportaciones mexicanas.
El castigo comercial a la cerveza persiste, en un contexto donde el aluminio y las bebidas alcohólicas han sido blanco de aranceles en otras disputas comerciales recientes.
Empresarios del ramo cervecero temen que el aumento en precios afecte sus ventas en uno de sus principales mercados: Estados Unidos.
La industria cervecera mexicana genera miles de empleos y es una de las más dinámicas en el sector agroindustrial.