Un juez especializado sentenció a José “N”, quien tenía 14 años al momento del crimen, a tres años de internamiento por el feminicidio de Brithany Nahomy y delitos relacionados con su desaparición.
La Fiscalía de Nuevo León informó que el adolescente cumplirá la medida en un Centro de Internamiento y Adaptación para Adolescentes Infractores, además de cubrir el pago correspondiente por reparación del daño.
Los hechos ocurrieron el pasado 26 de enero en una vivienda de la Colonia Barrio de la Industria, al norponiente de Monterrey, donde el joven disparó en varias ocasiones contra su novia.
Después del ataque, colocó el cuerpo en una carretilla, lo trasladó hasta un terreno baldío y lo ocultó dentro de un pozo que posteriormente cubrió para evitar su localización.
Brithany, de 15 años, había sido reportada como desaparecida tras salir de su casa en la Colonia CROC. Familiares y vecinos realizaron protestas para exigir mayor rapidez en las labores de búsqueda.
El cuerpo fue localizado el 5 de febrero y posteriormente identificado mediante pruebas de ADN. El mismo día del hallazgo, José “N” fue detenido inicialmente por delitos contra la salud.
El 17 de febrero, un juez lo vinculó a proceso por feminicidio y conductas relacionadas con la desaparición de personas, tras considerar suficientes los datos presentados por el Ministerio Público especializado.
La condena corresponde al máximo permitido para quienes tenían entre 14 y menos de 16 años al momento del delito, conforme al artículo 145 de la Ley Nacional de Justicia Penal para Adolescentes.
El ordenamiento determina que las medidas privativas de libertad deberán utilizarse como recurso extremo y por el periodo más breve posible, mientras fija un límite de tres años para ese grupo de edad.
Aunque se impuso la sanción máxima legal, el contraste entre la gravedad del crimen y los tres años de internamiento reavivó la indignación y el debate sobre los límites del sistema de justicia juvenil.







