El Gobierno de México anunció la puesta en marcha de la primera Base Nacional de ADN y Genomas, un ambicioso proyecto científico de alcance nacional concebido para compilar el perfil genético de miles de ciudadanos. La iniciativa tiene como propósito central trazar un mapa genómico fiel a la diversidad de la población mexicana, fortaleciendo sustancialmente las capacidades de investigación biomédica, el diagnóstico oportuno de padecimientos complejos y la implementación de estrategias de prevención y medicina personalizada adaptadas a las características propias de las y los mexicanos.
Especialistas del sector salud explicaron que la gran mayoría de la evidencia genética y los desarrollos farmacológicos globales se han fundamentado históricamente en muestras de origen europeo o asiático, lo que genera brechas en la eficacia de tratamientos aplicados en América Latina. Al contar con un banco de datos genómicos enfocado en las variantes locales, las instituciones médicas podrán identificar la predisposición genérica a enfermedades crónico-degenerativas de alta prevalencia, comprender la reacción metabólica ante determinados fármacos y optimizar el diseño de políticas públicas de salud pública con base en la farmacogenómica.
El proyecto se nutrirá de la participación totalmente voluntaria y altruista de ciudadanas y ciudadanos provenientes de las 32 entidades federativas. Frente a las interrogantes sobre el manejo de datos sensibles, las autoridades científicas del país garantizaron que los perfiles genéticos estarán resguardados bajo estrictos protocolos internacionales de ciberseguridad, encriptación y anonimización, impidiendo cualquier vínculo directo con la identidad de los colaboradores o el uso indebido de la información para fines ajenos a la investigación clínica y biomédica.
Con la cristalización de esta infraestructura soberana de datos biológicos, México se coloca a la par de las naciones líderes en innovación genómica e investigación biomédica a nivel global. Los comités organizadores aseguraron que este avance sentará las bases para el desarrollo de terapias más eficaces, con menores efectos adversos y con un impacto directo en la calidad y expectativa de vida de las futuras generaciones del país.







