El mundo del cine y el teatro está de luto por la muerte de Tim Curry, reconocido actor británico cuya trayectoria estuvo marcada por personajes inolvidables y una extraordinaria capacidad para moverse entre el drama, la comedia, el terror y el musical. El intérprete nació en Cheshire, Inglaterra, en 1946 y comenzó su carrera artística sobre los escenarios del West End londinense.
Durante sus primeros años, Curry consiguió destacar rápidamente gracias a diferentes producciones teatrales. Su trabajo incluyó interpretaciones como Mozart en Amadeus y el Rey Arturo en Spamalot, además de su participación en The Pirates of Penance. Estos proyectos contribuyeron a convertirlo en una figura reconocida dentro de la escena teatral británica.
Su gran salto al cine ocurrió en 1975 con The Rocky Horror Picture Show, adaptación cinematográfica del exitoso musical que previamente había consolidado su popularidad en Londres y Los Ángeles. Su interpretación lo transformó en una figura de culto y estableció uno de los personajes más recordados de su carrera.
Posteriormente, Curry amplió su presencia en Hollywood mediante papeles muy diferentes entre sí. Entre sus trabajos más destacados se encuentran el Señor de las Tinieblas en Legend, Wadsworth en Cluedo, Rooster Hannigan en Annie, el conserje de Solo en casa 2 y el doctor Petrov en La caza del Octubre Rojo.
Su carrera dejó una huella profunda tanto en el cine como en el teatro, gracias a una versatilidad que le permitió interpretar personajes extravagantes, cómicos, oscuros y dramáticos. Con su partida, la industria pierde a un intérprete cuya personalidad escénica permanece como parte de la cultura cinematográfica.






