El Santos de Brasil recibió un duro varapalo tras confirmarse la gravedad de la lesión física sufrida por su máxima figura, Neymar Jr., durante el encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Copa de Brasil frente al Palmeiras. El departamento médico del club paulista ratificó que el astro brasileño padece una ruptura de grado 2A en el bíceps femoral del isquiotibial derecho, un diagnóstico que lo mantendrá alejado de la actividad competitiva aproximadamente durante un mes y que enciende las alarmas en el entorno del Peixe ante la pérdida de su referente ofensivo.
El percance muscular ocurrió en el primer tiempo del choque copero, donde el atacante tuvo que abandonar el terreno de juego visiblemente frustrado e inmerso en duras críticas hacia el estado del césped de su propio estadio, señalando que la irregularidad de la superficie influyó en la dolencia. La baja del futbolista resulta especialmente sensible para la planificación del director técnico Cuca, dado que la ventana de recuperación descarta de manera definitiva la presencia del jugador para la crucial eliminatoria de ida y vuelta de los cuartos de final de la CONMEBOL Sudamericana, donde el conjunto santista medirá fuerzas ante el Atlético Mineiro.
Esta dolencia representa el segundo contratiempo físico de consideración para el delantero de 34 años en lo que va del año 2026, luego del edema en la pantorrilla que afectó su puesta a punto previa a la cita mundialista de Norteamérica. Ante este panorama, tanto la directiva como el cuerpo médico han acordado no precipitar el retorno del atacante hasta la conclusión de la fecha FIFA de octubre, priorizando una rehabilitación integral mientras el plantel intenta sostener su repunte deportivo en el Brasileirao y encarar los compromisos continentales sin su principal referente en el área.






