Aquello de “en lo próspero y en lo adverso” empezó antes de tiempo para una pareja filipina que llegó al altar con el agua prácticamente a la cintura.
Leian Lieza Galang y Gilbert Chico decidieron mantener su boda este 1 de septiembre, pese a que la Parroquia de San Juan Bautista, en Hagonoy, provincia de Bulacán, permanecía inundada por las fuertes lluvias.
Y si alguien pensó que la novia daría marcha atrás al ver el templo convertido prácticamente en alberca, ocurrió lo contrario: ajustó su vestido y avanzó por el pasillo entre el agua para encontrarse con el novio.
La iglesia incluso había recomendado posponer la ceremonia por el nivel de la inundación, pero la pareja decidió seguir adelante. Sin electricidad y con menos de 15 invitados, una bocina portátil ayudó a sacar adelante la celebración.
Las imágenes rápidamente se volvieron virales: novios, familiares y miembros del cortejo aparecieron dentro del agua mientras se realizaba la ceremonia.
El episodio ocurrió en medio de las graves inundaciones que afectan distintas regiones de Filipinas y que han dejado millones de damnificados.
Aunque algunos usuarios en redes acusaron que la historia era “reciclada”, esta boda sí ocurrió el 1 de septiembre de 2026. La confusión surgió porque en julio de 2025 otra pareja también se casó dentro de una iglesia inundada en la misma provincia filipina.
En Bulacán, por lo visto, cuando dicen “hasta que la muerte nos separe”, una inundación tampoco parece suficiente.







