Un adolescente de 14 años presenció uno de los asesinatos atribuidos a Cinthia Abigail Tamez Rivera, “Cindy”, quien mató a sus tres hijos y a su pareja en Montemorelos, pero la mujer no lo atacó y el testimonio del menor se convirtió en una pieza clave de la investigación.
El adolescente no tenía parentesco con las víctimas y se encontraba dentro de la vivienda de Cindy cuando ocurrió uno de los homicidios.
El joven relató que vio a la mujer con un arma y posteriormente disparar contra una de las víctimas.
La Fuente policiaca no precisó si el crimen que presenció el menor fue el de Christian, de 11 años; Bruno Iván, de 10; o el de la pareja de Cindy, Ledogeario Moya Garza.
Las investigaciones establecieron que antes de los hechos el adolescente había recorrido junto con Cindy una zona en un vehículo RZR. Posteriormente ambos llegaron a la vivienda ubicada en la calle Los Nogales, en el Fraccionamiento Los Nogales, donde el menor se quedó dormido y más tarde fue testigo de uno de los asesinatos.
Tras los crímenes, el adolescente salió de la casa e intentó retirarse en el RZR, pero no logró encenderlo. La Policía aseguró posteriormente el vehículo.
Autoridades también confirmaron que en el Jeep donde fue localizada Cindy se encontraba la pistola que habría sido utilizada para matar a sus tres hijos y a Moya Garza.
El testimonio del menor, junto con pruebas periciales y de balística, permitió a la Fiscalía de Nuevo León avanzar en el esclarecimiento del multihomicidio.






