Quentin Tarantino ha dejado clara su postura sobre Pink Floyd: El muro, película de 1982 dirigida por Alan Parker y basada en el reconocido álbum conceptual de la banda británica Pink Floyd. El cineasta no solo ha manifestado que la cinta no es de su interés, sino que también aseguró que no tiene intención de verla.
En declaraciones retomadas sobre sus preferencias cinematográficas, Tarantino fue contundente al referirse a la producción. “Prefiero comer alambre de púas antes que ver El muro”, dijo. “No tengo ningún deseo de escuchar el álbum. No tengo ningún deseo de ver la película. Simplemente no me gusta”.
El director también aclaró que su opinión no pretende funcionar como una crítica cinematográfica convencional, debido a que ni siquiera ha visto la película. “Es una de esas cosas que me dan igual”, continuó. “Ni siquiera estoy hablando mal de la película, porque no la he visto. Simplemente no tengo ganas de verla”.
Pink Floyd: El muro llegó a los cines en 1982 bajo la dirección de Alan Parker y tomó como base el álbum The Wall, publicado por Pink Floyd en 1979. La producción combina elementos musicales y narrativos para trasladar al cine los temas y conceptos presentes en el material discográfico.
La postura de Tarantino resulta particularmente llamativa por tratarse de una obra ampliamente asociada con la cultura popular y con la historia del cine musical. Sin embargo, sus declaraciones dejan claro que su rechazo está relacionado con una preferencia personal y no con una evaluación detallada de la calidad de la película.
El comentario vuelve a poner sobre la mesa las particulares filias y fobias cinematográficas de uno de los directores más reconocidos de Hollywood.







