El Real Madrid Club de Fútbol presentó una solicitud formal ante el juzgado de instrucción encargado del denominado caso Negreira, requiriendo una prórroga extraordinaria de seis meses para extender las fases de investigación debido a que restan diligencias fundamentales por desahogar. La representación jurídica de la entidad blanca argumentó detalladamente ante el magistrado de la causa que las indagatorias de campo en torno a los flujos financieros de la escuadra rival se encuentran lejos de haber concluido, por lo que resulta indispensable prorrogar los plazos procesales para evitar el cierre anticipado del expediente.
En su calidad de acusación particular dentro de la ríspida querella judicial, el club madrileño sostiene firmemente que el acervo probatorio integrado hasta el momento exhibe indicios plenamente consolidados de un presunto delito continuado de corrupción deportiva institucional. Ante dicho escenario penal, la directiva de Chamartín consideró perentorio que las autoridades judiciales amplíen la ventana temporal de instrucción con la finalidad de profundizar en los análisis contables forenses, recolectar testimonios clave y practicar nuevas actuaciones que aporten claridad sobre el destino de los millonarios recursos bajo sospecha.
Dentro del pliego de requerimientos entregado al juez instructor, el Real Madrid demandó de manera específica que el Fútbol Club Barcelona ponga a disposición de la judicatura toda la documentación interna referente a su sistema de compliance y cumplimiento normativo implementado durante el periodo comprendido entre los años 2010 y 2018. De igual forma, la escuadra capitalina busca que se anexen a los tomos de la investigación la totalidad de las facturas originales, las autorizaciones firmadas de pagos de alta dirección, las auditorías contables externas y los registros operativos de las empresas implicadas en la trama.
El proceso de los tribunales españoles enfoca sus baterías en esclarecer la legalidad de los pagos millonarios efectuados por la institución blaugrana a empresas de consultoría de las cuales era propietario el entonces vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira, transacciones financieras documentadas de forma ininterrumpida entre 2001 y 2018. Mientras la cúpula del Barcelona reitera públicamente que las transferencias bancarias correspondían de manera legítima a servicios de asesoramiento técnico y scoutings arbitrales, los órganos jurisdiccionales de la península ibérica analizan si las conductas tipifican ilícitos de corrupción en los negocios.
La petición formulada por los abogados de la escuadra madridista será sometida a evaluación por el tribunal penal competente en Barcelona, instancia que deberá emitir una resolución en los próximos días para validar o desestimar la extensión del calendario de investigación. El dictamen del juez resultará determinante para definir si el proceso avanza hacia la apertura de la fase de juicio oral o si se conceden los meses adicionales solicitados por el cuadro merengue para incorporar nuevos elementos de cargo que robustezcan el expediente penal que mantiene en vilo al fútbol mundial.







