La incursión de figuras priístas en el proceso interno del PAN rumbo a 2027 abrió una rebelión entre militantes albiazules, inconformes ante la posibilidad de ceder al PRI sus candidaturas más importantes.
Fuentes de Acción Nacional consultadas por Veritas señalaron que el malestar aumentó después de que Lorena de la Garza y Marcelo Segovia se registraron como aspirantes ciudadanos dentro del proceso panista.
La diputada local del PRI y el Secretario de Administración de Monterrey habían sido presentados previamente por el PRI como perfiles para competir por la Alcaldía regia durante las elecciones estatales del próximo año.
Para el sector inconforme del panismo, esos movimientos perfilan un escenario en el que figuras identificadas con el PRI encabezarían las dos posiciones de mayor peso electoral: la Gubernatura y Monterrey.
La preocupación también alcanzó la eventual candidatura del Alcalde Adrián de la Garza, a quien la dirigencia priísta ratificó como su principal aspirante para buscar la Gubernatura de Nuevo León en 2027.
Los panistas inconformes acusaron que la alianza con el PRI dejó posiciones secundarias para la militancia albiazul y ahora amenaza con desplazar a sus propios cuadros de la competencia por Monterrey.
También calificaron como oportunista que perfiles priístas participen bajo la figura de candidatos ciudadanos, mientras evitan utilizar los colores y la imagen del tricolor durante su promoción política rumbo a 2027.
Militantes panistas prefieren impulsar cuadros propios, como Fernando Margáin Sada o la diputada federal Annia Gómez.
El ala rebelde advirtió que llevará su inconformidad ante el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, en la Ciudad de México, para solicitar que la dirigencia intervenga antes de las definiciones electorales.
Su argumento será que el dirigente nacional, Jorge Romero, rechazó públicamente una alianza electoral con el PRI y sostuvo que Acción Nacional competiría sin coalición por la Gubernatura de Nuevo León.
La postura nacional contrasta con los acercamientos registrados en Nuevo León, donde dirigentes y figuras panistas han respaldado públicamente a Adrián de la Garza como un perfil competitivo para suceder a Samuel García.
La inconformidad amenaza con escalar durante los próximos días y abrir una fractura entre quienes respaldan mantener la alianza PRI-PAN y quienes exigen recuperar la identidad y las candidaturas de Acción Nacional.





