A partir del 3 de noviembre, estudiantes de primaria y secundaria de escuelas públicas y privadas de todo México tendrán restringido el uso de teléfonos celulares y tabletas durante toda la jornada escolar, incluidos los recreos, de acuerdo con el nuevo acuerdo nacional impulsado por la SEP.
Los alumnos podrán llevar los dispositivos al plantel, pero deberán mantenerlos guardados. La medida contempla excepciones para situaciones de emergencia y otros casos expresamente autorizados por la escuela.
El Gobierno federal ha insistido en que se trata de una restricción de uso, no de impedir que los estudiantes lleven un teléfono consigo.
En preparatorias y bachilleratos las reglas serán distintas: cada institución podrá establecer sus propias limitaciones y permitir el uso de dispositivos con fines pedagógicos.
Para educación superior, el acuerdo plantea fomentar un manejo responsable y seguro de la tecnología.
La regulación fue aprobada por autoridades educativas de las 32 entidades del país después de una consulta de la SEP en la que participaron 565 mil 396 docentes.
El 81 por ciento se manifestó a favor de establecer reglas para el uso de dispositivos digitales; además, 48 por ciento señaló que los celulares dificultan mantener la atención de los estudiantes y 38 por ciento que interrumpen las actividades escolares.
La SEP prevé realizar durante las próximas semanas asambleas informativas con docentes y familias antes de que las nuevas disposiciones comiencen a aplicarse en noviembre.







