El Fiscal General de Nuevo León, Javier Flores Saldívar, se deslindó del nombramiento de su yerno, Juan Ángel Sarabia Cortés, como Director General de Investigación y Litigación, luego de que se reveló que recibió un ascenso acompañado de un incremento salarial del 123 por ciento.
La Fiscalía estatal emitió un comunicado en el que aseguró que el nombramiento fue propuesto por el Vicefiscal del Ministerio Público, Luis Enrique Orozco, y que Flores Saldívar se excusó de intervenir en la designación debido al parentesco.
El organismo afirmó que el asunto fue turnado al Órgano Interno de Control para su análisis jurídico.
Sin embargo, el caso podría encuadrar en conductas sancionadas por la Ley General de Responsabilidades Administrativas e incluso por el Código Penal, al tratarse del ascenso de un familiar dentro de una institución encabezada por su suegro.
El artículo 63 Bis de la Ley General de Responsabilidades Administrativas contempla el nepotismo cuando un servidor público, aprovechando sus atribuciones, interviene directa o indirectamente en la designación de familiares. Además, el artículo 216 Bis del Código Penal de Nuevo León establece sanciones por el ejercicio abusivo de funciones.
Sarabia Cortés pasó de agente del Ministerio Público a ocupar una de las principales direcciones de la Fiscalía en agosto de 2025, seis meses después de que Flores Saldívar asumió el cargo. Sus ingresos mensuales aumentaron de aproximadamente 82 mil a casi 169 mil pesos.
La Fiscalía defendió la trayectoria de Sarabia, al señalar que ingresó a la institución en 2005 y ha desempeñado diversos puestos. No obstante, el deslinde del Fiscal no resuelve por sí mismo los cuestionamientos sobre la legalidad del nombramiento, cuya eventual responsabilidad deberá ser determinada por las autoridades competentes.







