El nuevo Universo DC enfrenta uno de sus primeros desafíos en taquilla. Supergirl, la película protagonizada por Milly Alcock, atraviesa un complicado desempeño comercial que podría traducirse en pérdidas millonarias para Warner Bros. Discovery, aunque las proyecciones indican que todavía estaría lejos de convertirse en el mayor desastre financiero en la historia de las adaptaciones de DC Comics.
Tras su estreno en cines, la cinta ha tenido un arranque por debajo de las expectativas del estudio. En el mercado doméstico, la producción registró una recaudación de apenas 38 millones de dólares, una cifra que la coloca por debajo de otros estrenos recientes que también fueron considerados decepciones comerciales, como Morbius y The Marvels.
El resultado ha encendido las alertas entre analistas de la industria, especialmente porque la película forma parte de la nueva etapa que Warner busca construir para revitalizar la franquicia cinematográfica de DC.
De acuerdo con estimaciones publicadas por diversos medios especializados, el impacto económico para Warner podría ser considerable. Las previsiones apuntan a que Supergirl terminaría generando pérdidas que oscilarían entre 85 y 120 millones de dólares, dependiendo de la recaudación final y de los costos asociados a distribución y marketing.
Estas proyecciones toman como referencia un punto de rentabilidad cercano a los 300 millones de dólares en taquilla mundial, cifra que una fuente cercana a la producción considera necesaria para recuperar la inversión realizada por el estudio.
Aunque el panorama no resulta alentador, los especialistas consideran que la película todavía tiene margen para mejorar ligeramente sus ingresos durante las próximas semanas. Si mantiene el ritmo previsto, su recorrido por la cartelera concluiría con una recaudación global cercana a 200 millones de dólares.
Esa cifra seguiría estando muy por debajo de los objetivos financieros de Warner, pero sería suficiente para evitar que la producción encabece la lista de los mayores fracasos comerciales de DC.
Actualmente, ese título continúa perteneciendo a The Flash, estrenada en 2023. A pesar de la enorme campaña publicitaria y del respaldo de Warner, la película protagonizada por Ezra Miller terminó convirtiéndose en uno de los tropiezos más costosos del estudio, con pérdidas estimadas en 155 millones de dólares.
Otro caso reciente fue Joker: Folie à Deux, que tampoco consiguió cumplir las expectativas comerciales durante 2024. Las estimaciones de la industria sitúan sus pérdidas alrededor de 144 millones de dólares, convirtiéndola en otro de los mayores reveses financieros para la compañía.
En el listado también aparece Wonder Woman 1984, cuyo desempeño quedó marcado por el complicado contexto sanitario derivado de la pandemia de COVID-19. La película habría generado pérdidas cercanas a 135 millones de dólares, aunque su situación estuvo condicionada por la estrategia de estrenos simultáneos en cines y plataformas de streaming que Warner implementó durante ese periodo.
El caso de Supergirl representa un nuevo reto para Warner Bros. Discovery en su intento por consolidar una nueva etapa para DC Studios. Aunque el estudio mantiene su apuesta por renovar la franquicia con historias y personajes renovados, los resultados en taquilla continúan siendo un factor determinante para medir el éxito de cada producción.
En las próximas semanas será clave observar la evolución de la película en los mercados internacionales. Si bien las proyecciones actuales descartan que supere el récord negativo de The Flash, cualquier descenso importante en la venta de boletos podría aumentar las pérdidas estimadas y complicar aún más el inicio de esta nueva era para el universo cinematográfico de DC.






