Mientras que PRI y el PAN planean una nueva alianza electoral, sus administraciones no se ponen de acuerdo para resolver un viejo problema que afecta a miles de conductores.
A casi 35 años de gobiernos ininterrumpidos del PAN en San Nicolás, un problema recurrente sigue afectando a automovilistas cada vez que llueve: las inundaciones en la Avenida Los Ángeles, en los límites con Monterrey, de extracción priísta.
La vialidad volvió a quedar ayer bajo el agua, obligando a automovilistas, camiones urbanos y tráileres que circulan hacia el Mercado de Abastos a avanzar lentamente, y algunos quedaron varados.
El problema no es nuevo: apenas en abril y mayo el mismo tramo ya había registrado severos encharcamientos.
En mayo, la Administración de Daniel Carrillo en San Nicolás y la de su homólogo Adrián de la Garza, en Monterrey, identificaron que una de las causas era un tapón de pavimento dentro de un colector pluvial, que reducía hasta en un 70 por ciento su capacidad de desagüe.
Cinco meses después, el problema persiste y las lluvias volvieron a convertir el sector en una enorme laguna.
El Municipio de San Nicolás había informado entonces que revisaría las condiciones del ducto para realizar una reparación posterior; sin embargo, ante la nueva inundación no precisó qué medidas correctivas se han realizado ni si existe un proyecto definitivo para resolver el problema.
Por ahora, cuadrillas municipales vuelven a recurrir al desagüe con maquinaria después de cada tormenta.
La situación ocurre en un municipio gobernado ininterrumpidamente por Acción Nacional desde la administración iniciada en 1991.
Aunque el punto afectado se encuentra precisamente en los límites entre San Nicolás y Monterrey y ambos municipios han intervenido en el diagnóstico, la reiteración de las inundaciones mantiene sin una solución definitiva una de las vialidades de mayor circulación de carga de la zona.







