El desarrollo de Uncharted 4: El desenlace del ladrón atravesó momentos críticos que pudieron cambiar el destino de una de las franquicias más exitosas de los videojuegos. Así lo reveló un exintegrante de Naughty Dog, quien trabajó como artista de iluminación en varios proyectos clave del estudio entre 2012 y 2019.
Durante una entrevista, el desarrollador recordó una etapa temprana del proyecto en la que la compañía comenzó a dudar del rumbo del juego, pese al historial de éxito de la saga. Según su testimonio, existía un ambiente de exceso de confianza dentro del equipo, lo que llevó a subestimar los retos del desarrollo.
“Recuerdo un prototipo… la empresa dijo ‘tenemos dudas sobre esto’”, explicó. La situación se tensó aún más cuando un director externo fue invitado a evaluar el proyecto. Su reacción fue contundente: “Este juego es una mierda”.
Este momento marcó un punto de inflexión para el equipo, obligando a replantear aspectos fundamentales del título. A pesar de ese duro inicio, Uncharted 4 terminó convirtiéndose en un éxito tanto comercial como crítico, consolidando su lugar en la historia de la industria.







