El gobierno de Cuba acusó formalmente a Estados Unidos de desplegar una campaña de “presiones inéditas” a nivel global para frenar el respaldo internacional a la isla. De acuerdo con las denuncias de La Habana, la Casa Blanca busca evitar que las delegaciones extranjeras apoyen las resoluciones cubanas en la próxima sesión especial de la Asamblea General de la ONU, programada para este 7 de julio en Nueva York.
El canciller de la isla, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que el cuerpo diplomático de Washington está recurriendo a abiertas amenazas y chantajes políticos contra diversos gobiernos aliados para que mantengan el silencio. El objetivo de estas supuestas maniobras sería neutralizar cualquier cuestionamiento formal hacia el bloqueo y las sanciones económicas de Estados Unidos, acusaciones ante las cuales el Departamento de Estado no ha emitido comentarios.
Durante la asamblea del organismo internacional, la delegación cubana planea denunciar lo que califica como una agresión multidimensional que asfixia su desarrollo interno. La exposición central de la isla se enfocará en el impacto directo que tiene el cerco energético sobre su población, señalando a estas medidas punitivas como las causantes principales de los cortes de luz y el desabasto que golpean al país caribeño.
El choque diplomático ocurre en un contexto de creciente hostilidad bilateral, luego de que el gobierno estadounidense endureciera las restricciones comerciales hacia sectores estratégicos de la economía insular. Mientras Washington argumenta que estas políticas buscan presionar por reformas democráticas, La Habana sostiene que el castigo financiero bloquea la adquisición regular de insumos básicos como alimentos, medicinas y combustibles.
La sesión del próximo martes en la sede de las Naciones Unidas se perfila como un escenario de confrontación ideológica de alta intensidad entre ambas naciones americanas. El foro internacional pondrá a prueba el respaldo global hacia Cuba y medirá la influencia real de la diplomacia estadounidense sobre el resto de los países miembros, en un debate histórico que se ha extendido por varias décadas.







