El exatleta olímpico estadounidense David Hearn fue acusado formalmente de un delito grave por presuntamente causar daños materiales al emblemático estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington D.C. La estructura arquitectónica había sido objeto de una costosa remodelación impulsada por el gobierno federal, convirtiéndose ahora en el centro de una agria disputa judicial y política que involucra al antiguo piragüista de 67 años.
De acuerdo con el expediente presentado por la Fiscalía Federal del Distrito de Columbia, Hearn, quien compitió por Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de 1992, 1996 y 2000, presuntamente arrancó de manera intencional una sección del revestimiento protector del fondo del estanque. Los destrozos fueron valuados en más de 1,000 dólares y, bajo las leyes federales de protección de monumentos, el exdeportista podría enfrentar una pena de hasta 10 años de prisión si es hallado culpable.
La fiscal federal Jeanine Pirro aseguró que el ministerio público cuenta con evidencia contundente para sostener los cargos criminales, señalando además que el exolímpico mostró una conducta sumamente agresiva cuando el personal del Servicio de Parques Nacionales intentó intervenir. La funcionaria judicial detalló que la oficina ha procesado a otros individuos por incidentes de vandalismo en la misma explanada, aunque en esos casos los detenidos únicamente enfrentan faltas menores.
Por el contrario, Hearn y su equipo de abogados defensores rechazaron de forma tajante las acusaciones y argumentaron que el exatleta solo retiró un trozo de plástico que ya estaba suelto y flotando en la superficie. La defensa legal denunció públicamente que las autoridades federales pretenden utilizar al piragüista como un “chivo expiatorio” para desviar la atención pública de los evidentes fallos estructurales de la obra, la cual ha presentado desprendimientos de material y plagas de algas desde su reapertura.
La controversia escaló a nivel nacional debido a que el incidente ocurre a solo unos días de que el país conmemore el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. El juicio contra la antigua figura del canotaje ha reavivado las críticas de la opinión pública respecto a la calidad de los proyectos de infraestructura gubernamentales en los monumentos más sagrados de la capital estadounidense.






