Bette Davis, una de las actrices más emblemáticas de la historia de Hollywood, tuvo una reflexión sobre el paso del tiempo durante sus últimos días de vida, cuando viajó a España para recibir un homenaje por su trayectoria cinematográfica. El episodio ocurrió en 1989, durante la edición número 37 del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, poco antes de su fallecimiento.
Como parte del reconocimiento, se proyectaron algunas de sus películas más representativas, entre ellas Eva al desnudo, La loba y Amarga victoria. Sin embargo, un detalle aparentemente cotidiano terminó convirtiéndose en un momento significativo para la intérprete, quien había construido una carrera extraordinaria a lo largo de varias décadas.
Kathryn Sermak, asistente personal de Davis durante muchos años, recordó la anécdota en su libro Miss D y yo: La vida con la invencible Bette Davis. Según su relato, la actriz se acercó a una ventana después de observar algo en el exterior del edificio donde se realizaba el evento.
Lo que encontró fue una enorme pancarta promocional de Batman, la película protagonizada por Michael Keaton y Jack Nicholson, cuya imagen ocupaba buena parte de la fachada.
La publicidad mostraba una propuesta cinematográfica que representaba una nueva etapa para la industria, cada vez más interesada en los superhéroes y las grandes producciones comerciales.
Ante aquella imagen, Davis reaccionó con una mezcla de humor y melancolía. “¿Ves eso, Kath? Mi época en Hollywood ha terminado. He venido aquí para pasar el testigo”, expresó, de acuerdo con el testimonio de Sermak.
La asistente también reflexionó sobre la distancia entre el universo cinematográfico que había definido la carrera de Davis y las nuevas tendencias de la industria.
La anécdota quedó como una muestra de la lucidez con la que la actriz contemplaba los cambios generacionales en Hollywood, consciente de que el cine continuaría evolucionando más allá de las estrellas que marcaron su historia.







