El Departamento del Sheriff de Los Angeles indaga la relación entre tres ataques armados ocurridos casi de manera simultánea en el este de la ciudad, los cuales dejaron un saldo de al menos cuatro personas heridas. Los hechos violentos se reportaron la noche del domingo 5 de julio de 2026, pocos minutos después de que concluyera el partido en el que la selección de México quedó eliminada de la Copa Mundial tras caer frente a Inglaterra.
De acuerdo con los informes de las corporaciones policiales, las agresiones con arma de fuego se registraron en un lapso de quince minutos en sectores donde miles de aficionados del Tricolor se concentraban en bares y vialidades. El primer incidente se notificó a las 21:40 horas sobre la cuadra 5000 de Whittier Boulevard, cerca de Leonard Avenue, sitio en donde las brigadas de auxilio localizaron a tres víctimas lesionadas que requirieron traslado inmediato.
Casi de forma paralela, a menos de una milla de distancia, las autoridades detectaron a una cuarta persona herida de bala en la intersección de Amalia Avenue y la Calle Sexta. El personal médico de los centros hospitalarios de la zona metropolitana reportó que las cuatro víctimas ingresaron a las salas de urgencias en condición de salud estable, permaneciendo bajo estricta observación mientras se recuperan del impacto de los proyectiles.
Los peritos del Departamento del Sheriff desplegaron un fuerte operativo de seguridad pública y acordonaron el área perimetral para realizar el levantamiento de cartuchos percutidos y recopilar testimonios visuales. Las patrullas analizan las grabaciones de las cámaras de videovigilancia locales para intentar trazar la ruta de escape empleada por los sospechosos, quienes aprovecharon la confusión de las multitudes para abandonar la escena.
Hasta el momento, los mandos policiales precisaron que no se dispone de evidencia contundente que ligue las agresiones con disputas deportivas o con el resultado del torneo futbolístico. No obstante, reconocieron que la aglomeración masiva de seguidores tras el partido dificultó las labores iniciales de contención, por lo que exhortaron a la comunidad hispana a aportar datos de forma anónima que faciliten la captura de los gatilleros.







