La FGR detuvo en Ensenada, Baja California, al ex Gobernador panista Ernesto Ruffo Appel, acusado por su presunta participación en delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustibles.
La captura del ex Mandatario, de 74 años, fue ejecutada por agentes federales tras obtener una orden de aprehensión derivada de una investigación que la Fiscalía calificó como de “alta complejidad”.
Ruffo fue trasladado inicialmente a instalaciones de la Fiscalía en Tijuana. La indagatoria está relacionada con Ingemar, empresa fundada por el ex Gobernador y vinculada con operaciones de importación de hidrocarburos.
La Fiscal Ernestina Godoy aseguró que la estructura utilizó carros-tanque ferroviarios para ingresar combustible desde Estados Unidos, declarando volúmenes menores a los reales o registrando productos distintos para evadir contribuciones.
Según la investigación, entre enero y julio de 2025 la organización realizó 4 mil 238 operaciones mediante las aduanas de Nuevo Laredo, Ciudad Camargo, Matamoros y Reynosa, todas en Tamaulipas.
La FGR estimó un perjuicio acumulado a la Hacienda Pública por 4 mil 456 millones de pesos y detectó movimientos superiores a 3 mil 75 millones mediante alrededor de 80 cuentas bancarias.
Las autoridades también identificaron operaciones cambiarias por más de mil 386 millones de dólares y aproximadamente 15.3 millones de litros de combustible que habrían ingresado al país sin ser declarados correctamente.
Como parte de la primera fase del caso, la Fiscalía obtuvo órdenes de aprehensión contra 25 personas. Ruffo y otros cuatro señalados fueron detenidos y puestos a disposición de autoridades federales.
En 2025, Ruffo reconoció ser accionista no mayoritario de Ingemar, pero sostuvo que la compañía únicamente gestionaba trámites aduanales y rechazó entonces cualquier responsabilidad directa en el combustible asegurado.
Ruffo gobernó Baja California de 1989 a 1995 y fue el primer Mandatario estatal surgido de un partido distinto al PRI en seis décadas, convirtiéndose en figura histórica de la transición democrática.
El PAN pidió respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia, mientras Somos México, organización de la que Ruffo es fundador, calificó la detención como arbitraria y exigió su liberación inmediata.







