El bolsillo de los automovilistas mexicanos enfrentará una mayor carga fiscal durante los próximos días. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determinó aplicar un nuevo recorte a los estímulos fiscales destinados a los combustibles, retirando por completo el subsidio para la gasolina Premium. La disposición oficial estará vigente del 6 al 12 de junio, obligando a los usuarios a cubrir una proporción más alta del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por cada litro.
Tras la publicación del acuerdo en el Diario Oficial de la Federación, la gasolina Premium se quedó sin ningún tipo de colchón gubernamental. Con esta resolución, quienes utilicen este combustible de alto octanaje deberán pagar la cuota íntegra del IEPS, la cual asciende a 5.66 pesos por litro. El ajuste de la dependencia ocurre en medio de un periodo de relativa calma en las cotizaciones internacionales del petróleo, una variable clave que el gobierno federal toma como referencia para calibrar sus apoyos económicos.
La gasolina Magna —la de mayor consumo en el país— tampoco escapó al tijeretazo de las autoridades financieras. Aunque este combustible mantendrá una parte del subsidio, el porcentaje de ayuda experimentó una baja en comparación con los niveles observados en jornadas previas, lo que se traduce en un traslado paulatino del costo impositivo hacia el consumidor final. Por su parte, el diésel siguió la misma ruta y sufrió una disminución en su margen de protección fiscal.
El mecanismo de estímulos operado por Hacienda funciona tradicionalmente como un amortiguador: cuando los precios internacionales del crudo se disparan, el gobierno absorbe parte del impuesto para contener un gasolinazo en las estaciones de servicio; cuando el mercado global se estabiliza o va a la baja, la autoridad aprovecha para retirar los apoyos y recuperar terreno en la recaudación tributaria del Estado.
Expertos en el sector energético puntualizan que el precio definitivo en las pizarras de las gasolineras no depende únicamente de la política fiscal de la federación, sino también del comportamiento del tipo de cambio, los costos de almacenamiento y la logística de distribución de cada marca. No obstante, advierten que la retirada de estos subsidios deja a los expendios con un menor margen de maniobra para frenar incrementos directos al público.
La implementación de estas medidas se da en una ventana del año sumamente activa para el transporte, justo cuando el flujo vehicular comienza a elevarse debido a la proximidad de las vacaciones de verano. Mientras tanto, el mercado de los combustibles continuará operando bajo la estrategia de calibración semanal de Hacienda, la cual se ajustará de forma estricta a la volatilidad y las condiciones de los mercados energéticos en el exterior.







