La nueva película de Resident Evil, dirigida por Zach Cregger, buscará construir su propia identidad sin alejarse de algunos de los elementos más reconocidos de la popular franquicia de videojuegos. El cineasta reveló que Resident Evil 4 y Resident Evil 7 fueron piezas fundamentales durante el desarrollo de la producción.
En declaraciones concedidas a DiscussingFilm durante un AMA, Cregger explicó que tomó como referencia diferentes características de ambas entregas para definir el tono y la escala de la cinta.
“Me gusta la idea de haber cogido el ritmo y la escala de Resident Evil 4”, explica. “También he usado elementos de los personajes de Resident Evil 7”.
La influencia de estos juegos se suma a la conexión narrativa que previamente se había conocido sobre la película. La historia se desarrollará “en la periferia” de los acontecimientos mostrados en Resident Evil 2, por lo que el proyecto tendrá un vínculo con la cronología de la saga, aunque contará con una trama propia.
Uno de los aspectos que más destaca es la inspiración tomada de Resident Evil 7 y su protagonista, Ethan Winters. Cregger señaló que “Resident Evil 7 es cuando aparece Ethan, un tipo normal en una situación horrible”.
Ese concepto también será importante para Bryan, el personaje central de la nueva producción. Se trata de un mensajero que llega a Raccoon City para cumplir con un encargo de entrega, sin imaginar que terminará enfrentándose a una situación completamente fuera de lo común.
La combinación de referencias apunta a una película que pretende recuperar elementos de terror y supervivencia característicos de los videojuegos, mientras presenta una historia independiente. La participación de Cregger también ha generado expectativas entre los seguidores, especialmente por su intención de utilizar aspectos concretos de dos de las entregas más reconocidas de la franquicia.







