Organizaciones conservacionistas e investigadores ambientales externaron profunda preocupación tras confirmarse una reducción del 86% en la superficie de la Zona de Tolerancia Cero, el polígono de protección estricta destinado a salvaguardar al mamífero marino más amenazado del mundo, la vaquita marina (Phocoena sinus), en el Alto Golfo de California. La modificación en los límites del área protegida flexibiliza las restricciones de navegación y vigilancia en sectores clave que anteriormente estaban blindados contra la pesca comercial y cualquier actividad industrial no regulada.
La medida gubernamental busca atender las presiones de los sectores pesqueros ribereños de San Felipe y el Golfo de Santa Clara que reclaman mayores aperturas operativas ante el impacto económico acumulado de las sanciones internacionales y la veda total. Sin embargo, biólogos marinos y defensores del medio ambiente advierten que la contracción del polígono protector incrementa de manera crítica el riesgo de incursión de embarcaciones menores dedicadas a la pesca furtiva de totoaba, especie cuya captura ilegal constituye la principal causa de mortalidad de la vaquita marina al quedar atrapada en redes agalleras.
El replanteamiento de la estrategia de conservación ocurre en un momento sumamente delicado para la preservación de la especie endémica, cuya población se estima en unas pocas decenas de ejemplares. Especialistas internacionales recalcaron que debilitar el perímetro de seguridad en el hábitat crítico anula los esfuerzos diplomáticos y científicos sostenidos durante años, exponiendo al cetáceo a un punto de no retorno frente a la presión extractiva ilegal en aguas del Mar de Cortés.







