En Monterrey no solo roban autos.
Ahora también se llevan los del propio Gobierno Municipal.
Una unidad oficial de Protección Civil fue robada frente a los propios rescatistas, mientras atendían un reporte en plena Avenida Constitución.
Mientras el personal hacía su trabajo, alguien simplemente se subió, encendió el vehículo… y se fue.
El episodio desató un despliegue policiaco entre Monterrey y San Pedro.
Cámaras.
GPS.
Centros de control.
Seguimiento en tiempo real.
Toda la tecnología disponible… para ver cómo el ladrón paseaba por la ciudad.
La unidad recorrió avenidas clave como Lázaro Cárdenas, Vasconcelos y Gómez Morín, hasta terminar abandonada en una zona residencial de San Pedro, en la Colonia Valle de San Ángel.
El vehículo apareció. El responsable, no.
Y eso que, según versiones oficiales, lo siguieron prácticamente en vivo.
Como si fuera una transmisión… pero sin final.
El sospechoso incluso habría escapado corriendo hacia la zona de Chipinque.
El saldo es difícil de explicar:
Un gobierno con cámaras, GPS y coordinación metropolitana… incapaz de detener a una sola persona que robó una unidad oficial frente a sus propios elementos.
Si así protegen sus propios vehículos… ¿qué puede esperar el ciudadano común?
Un “escudo” que observa todo, pero no detiene a nadie.







